El replicante

Robótica y tecnología

Robots basados en serpientes

La capacidad de la serpiente para desplazarse por dunas resbaladizas puede inspirar nuevas tecnologías para robots que podrían realizar a misiones de búsqueda y rescate, llevar a cabo inspecciones de los residuos peligrosos e incluso explorar antiguas pirámides.

Un nuevo estudio robótico se fijó en el desplazamiento de la serpiente de cascabel (Crotalus cerastes), vieron una criatura más conocida por su picadura venenosa que sus movimientos elegantes. Pero esta serpiente puede subir pendientes arenosas sin deslizarse hasta el fondo, una hazaña que pueden lograr algunas especies de serpientes. Y no es una tarea sencilla.

Robots basados en serpientes

Su forma de serpentear es muy llamativa para los científicos en robótica por varias razones. En primer lugar, la falta de patas, ruedas o pistas significa a menudo que el robot no quede atascado en baches que encuentre en su camino. También podrían ser utilizados para acceder a áreas que no pueden llegar otros bots, o explorar lugares que no son seguros para los seres humanos.

Para obtener una visión completa de sus sujetos de estudio en vivo, los investigadores se dirigieron a zoológico de Atlanta, donde pudieron examinar seis serpientes de cascabel. Probaron las serpientes sobre una mesa inclinada especialmente diseñada y cubierta con arena.

Cincuenta y cuatro ensayos se llevaron a cabo, con cada una de las seis serpientes deslizándose hasta la mesa de arena nueve veces, tres veces cada uno de los animales con distintos grados de inclinación. Mientras las serpientes realizaron su camino hasta la duna de arena improvisada, las cámaras de alta velocidad rastrearon sus movimientos, tomando nota de exactamente donde sus cuerpos entraban en contacto con la arena y cómo se movieron hacia arriba.

Los investigadores encontraron que las serpientes tienen un éxito importante en este tipo de movimientos. Las resbaladizas criaturas se movieron hacia arriba en la pendiente arenosa con un movimiento lateral, con sus cabezas apuntando hacia la parte superior de la pendiente y el resto de sus cuerpos en movimiento horizontal por la ladera. Los investigadores entonces estudiaron más detenidamente cómo llevan a cabo estos movimientos complejos.

Goldman y sus colegas contactaron con Howie Choset, profesor en el Instituto de robótica de la Universidad Carnegie Mellon en Pittsburgh. Choset, quien ha estado desarrollando robots serpenteantes durante años, ya tiene un robot serpenteante que se desplaza bien en el laboratorio y en situaciones de la vida real. Sin embargo, su máquina robot se ha topado con un problema en particular durante las pruebas de campo.

“Estos chicos han estado haciendo un robot con éxito durante años sobre una amplia diversidad de sustratos, pero tuvieron muchos problemas en pistas de arena,”, dijo Goldman.

Para conseguir que el robot se desplace en las dunas de arena, los investigadores aplicaron lo que ahora saben sobre los patrones del movimiento de la serpiente de cascabel. Programaron el robot para que más volumen de su cuerpo entre en contacto con el suelo mientras se desliza por la ladera. También aplicaron lo que habían aprendido acerca de fuerza, lo que permite que el robot se mueva su peso de tal manera que mantiene moviéndose hacia arriba sobre la arena sin retroceder por la ladera.