Análisis Ring Stick Up Cam

Una cámara para grabar que funciona con luz solar, pero que está lejos de lo que ofrece la competencia.

La seguridad en el hogar y en cualquier domicilio siempre es importante. La tecnología permite potenciar esta faceta a través de muchos dispositivos y medios que pone al alcance de los consumidores, y uno de los que se ha vuelto esencial en los últimos años es la cámara.

La compañía Ring, especializada en todo lo relacionado con cámaras de seguridad y timbres, ha lanzado la Ring Stick Up Cam para ofrecer un punto de partida interesante en este campo.

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Es una cámara de seguridad DIY, que requiere que el consumidor se encargue de su montaje e instalación; pero en este caso, ambos procesos son sumamente sencillos, algo al alcance de cualquiera y que, además, ofrece la posibilidad de estar al tanto de todo con tan solo coger el teléfono móvil.

En el caso de que quieras disfrutar de un poco más de tranquilidad en tu hogar y quieras ver qué ofrece esta cámara en concreto, este es el lugar más adecuado.

Analizamos la Ring Stick Up Cam de primera generación, una cámara para interiores y exteriores, capaz de emitir señal en directo y de funcionar tan solo con energía solar. ¿Te parece una mezcla peculiar? Pues entonces sigue leyendo, porque la desgranamos por completo.

Características principales de la Ring Stick Up Cam

Antes de adentrarnos en funciones y en posibilidades, vamos a centrarnos en una serie de aspectos clave de esta cámara. Vamos a repasar las características principales de la Ring Stick Up Cam para comprobar por qué destaca y, también, por qué se encuentra varios pasos detrás de varias propuestas del mismo sector, procedentes de otras marcas.

Dimensiones y componentes

En color negro por completo, y con un soporte para poder colocarse donde se desee, sobre todo en exteriores, la Ring Stick Up Cam tiene unas dimensiones de 61 x 35,6 x 127 milímetros en total.

Extremadamente ligera, está diseñada para ubicarse en cualquier lugar, aunque su composición la hace ideal para estar en exteriores.

Es un modelo pensado para que el propio usuario la instale por su cuenta y le saque partido sin necesidad de la ayuda de un profesional, de ahí que el kit disponible para la compra sea fácil de montar y de utilizar en todo momento.

Válida tanto para interiores como para exteriores, puede alimentarse tanto con una toma directa a la corriente como por red. De hecho, incorpora un panel solar con el que se puede mantener encendida, siempre y cuando las condiciones del tiempo acompañen.

Para los más ahorradores, el uso del panel es la mejor opción posible, ya que además ofrece un buen tiempo de carga y mantiene el aparato en funcionamiento sin problemas.

Lo que más destaca de esta cámara es su capacidad para aguantar condiciones climáticas adversas. El modelo de primera generación, este que repasamos aquí, aguanta una horquilla que va desde los 21 grados bajo cero hasta los 49 grados centígrados.

Un margen bastante amplio e interesante para regiones donde los termómetros son capaces de moverse de un extremo a otro a medida que avanza el año y pasan los días.

El modelo que se comercializa actualmente, por un precio que ronda los 180 dólares, incluye también un buen número de tornillos, un destornillador con la punta pensada para ellos, una broca para taladrar en la pared, tacos y sujeciones para poder dejar el cable pegado a la pared en caso de conectar directamente con una red.

Por otra parte, también viene incorporado un cargador USB con toma micro-USB, la disponible en la cámara, junto con el adaptador de alimentación por LAN, la toma de corriente, baterías recargables y el panel solar en caso de que se prefiera apostar por la energía renovable para mantener este dispositivo en activo.

Calidad de la imagen

El modelo de primera generación de la Ring Stick Up Cam alcanza una resolución de 1280x720 píxeles, HD Ready. No llega al Full HD (1080p) y mucho menos a las propuestas más ambiciosas del panorama actual, como es la resolución 4K (2160p), pero eso no impide disponer de una calidad de imagen bastante elevada.

Muestra una imagen nítida y con buen movimiento, a través de un formato de vídeo que no ocupa demasiado espacio y que permite tener grandes sesiones de grabación almacenadas en caso de ser necesario.

No necesita mucho más, tampoco, ya que su finalidad es ofrecer algo que sirva para tener un buen seguimiento de lo que hay frente a su objetivo, e incluso verlo en directo gracias las funciones que incorpora.

Y hablando de objetivo, el ángulo de visión de este modelo es de 80 grados, bastante por debajo de lo que ofrece la competencia en este terreno, llegando a superar los 130 grados para ofrecer una gran panorámica de lo que hay frente a la cámara.

El resultado final que tenemos en materia de imagen, por lo tanto, es algo que convence por su solvencia y por lo que se obtiene.

Necesita un buen empujón para estar a la altura de los estándares actuales, pero tiene algo más que interesante para los que no son demasiado exigentes y solo quieren algo que funcione y que sea solvente. No es algo que esté orientado a los entusiastas de la calidad.

Funciones y propiedades

Lo primero a saber de esta cámara en cuanto a funciones es que permite emitir en vivo y en directo, pero no cuenta con opción de realizar una grabación continua. No almacena todo lo que captura, limitándose a transmitirlo para que el usuario lo observe directamente.

No obstante, es compatible con el almacenamiento en la nube. Pagando una cuota de 3 dólares mensuales, se tiene opción para guardar ciertos clips en la red.

Dispone de visión nocturna y una web app que permite conectar con ella desde iOS y Android indistintamente, aunque también dispone de una aplicación que se vuelve esencial para sacarle el mayor provecho posible. Sea con una tablet, con un móvil o con un PC, puedes conectarte a la cámara para ver qué está sucediendo frente a ella al momento.

En cuanto a las opciones de emisión, a la hora de activarse, dispone de un cúmulo de sensores de movimiento que la activan en el momento que detecta algo moverse por delante de ella.

Para activarla, el proceso es la mar de sencillo. Una vez está ubicada y encendida, tan solo hay que descargar la aplicación en el teléfono, o acceder mediante la web app, y crear un perfil de usuario en el sistema de Ring. Hecho esto, el resto es tan sencillo como seguir unos pasos bastante bien explicados, poner nombre al dispositivo y conectar a la red Wi-Fi de tu vivienda o del lugar donde se coloque.

El procedimiento apenas lleva unos minutos, y permite acceder rápidamente a la señal de vídeo en directo desde el dispositivo que se desee. No requiere nada más y, además, gracias a la calidad de señal, no hace falta una conexión muy potente para ver la imagen sin problemas.

Puede que no esté a la misma altura que la competencia en cuanto a resolución, pero esto puede convertirse también en una ventaja en las redes domésticas más humildes.

Veredicto - Ring Stick Up Cam

Carece de opción para hacer grabaciones continuas de forma estándar, aunque por otra parte ofrece una buena señal para ver en directo desde cualquier dispositivo.

Su compatibilidad total con smartphones, tablets y ordenadores le da una buena versatilidad que, además, junto con su amplio margen de temperaturas soportables, hacen a este aparato bastante robusto.

No obstante, su precio se antoja elevado si comparamos con las propuestas de otras marcas que ofrecen más, mejor y por el mismo o menos dinero. El uso de energía solar puede sonar como un aliciente interesante, pero en caso de tiempo adverso se vuelve poco útil y exige cargar la batería mediante medios tradicionales.

La falta de mayor resolución, la incapacidad para almacenar vídeos de gran duración sin complicaciones, para revisitar el historial de grabaciones, o incluso el ángulo de visión son todo lo que deja por detrás a este modelo con respecto a otros disponibles en el mercado, sobre todo si comparamos precios. No obstante, también hay interesantes puntos a favor de la Ring Stick Up Cam.

Dimensiones reducidas, un genial aguante ante condiciones climáticas adversas y el mero hecho de plantear el aprovechamiento de la luz solar para funcionar son razones más que suficientes para defender la propuesta de este modelo.

Además de eso, es sumamente fácil de instalar y de arrancar, como también de usar. Cualquier usuario puede poner en marcha esta cámara DIY sin problemas y en apenas unos minutos, es muy accesible e intuitiva.

En definitiva, un modelo humilde y ligeramente caro, pero también bastante capaz. Existen propuestas mejores en el mercado por el mismo baremo de precios, aunque, sí te atrae el no tener que depender de enchufes ni conexiones, es algo muy a tener en cuenta.