Philips Hue

¿Quieres conocer a fondo la propuesta de bombilla smart de Philips? La analizamos al detalle y te explicamos cómo funciona.

Son muchos los campos en los que el concepto smart se ha adentrado en los últimos años. Los primeros fueron los teléfonos móviles, pero, tras ellos, aparatos como los televisores han evolucionado también para volverse inteligentes.

Uno de los terrenos a los que ha llegado esta idea ha sido la iluminación, algo que ha permitido dar un paso más en el campo de la domótica y la comodidad en el hogar.

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Así, son muchas las compañías que poco a poco han ido lanzando al mercado sus bombillas inteligentes; pero, en lugar de detenernos a mirar todo lo que hay en el catálogo actual, vamos a pararnos a hablar de la propuesta de Philips con Philips Hue.

La firma tecnológica de los Países Bajos no podía quedarse atrás en esta carrera de la inteligencia en aparatos del hogar, y mucho menos en la iluminación.

Pero, ¿es la propuesta de Philips Hue algo que realmente merece la pena? Viendo los precios que se manejan en el sector y lo que se ofrece a cambio, no son pocos los que creen que este paso de la bombilla tradicional a la smart no es necesario.

Sin embargo, el caso de Hue vale la pena. Y te lo vamos a aclarar con esta review en la que también te ayudaremos a entender cómo funcionan estas particulares bombillas.

Características de la bombilla Philips Hue

Su forma parece muy sencilla y, en cierto modo, recuerda al estilo seguido por Xiaomi con sus bombillas Yeelight. Tampoco es algo sorprendente, ya que hablamos de dispositivos similares, con procedencias diferentes y capacidades también ligeramente diferentes.

La bombilla smart Philips Hue suele venderse con lo que se conoce como el Philips Hue Starter Kit. Se trata de un pack que incluye 3 bombillas idénticas en todos los aspectos, acompañado de un panel de control equipado con varios indicadores para facilitar la interacción con estas, aunque el núcleo de acción siempre se queda en el smartphone.

Vamos a proceder a listar todas las especificaciones técnicas de la propuesta lumínica de Philips:

El pack inicial incluye, como comentábamos antes, un total de 3 bombillas Philips Hue y, además, un bridge para facilitar la conexión y la interacción con ellas. Además de todo esto, es importante remarcar la compatibilidad total con Alexa, el Asistente de Google e incluso Siri, de Apple.

El conjunto de características, sumado a todo lo que ofrece este pack de iniciación, puede resultar bastante interesante. El consumo de estas bombillas es muy bajo, su durabilidad muy elevada y, además, su eficiencia más que remarcable. Con un factor de potencia de 0,8, garantizan una buena intensidad de luz a cambio de un bajo consumo, algo que interesa mucho en cualquier hogar.

Son más pesadas que las bombillas tradicionales, y su diseño las diferencia considerablemente de estas. Con una forma ligeramente cónica, la mayor parte de su cuerpo está cubierta por un material metálico, dejando aproximadamente un tercio del total libre para que salga la luz, sea blanca o del color que se desee.

Una decisión de diseño muy común y necesaria en las bombillas de este tipo, ya que es en esa parte donde se ubica toda la circuitería para facilitar el control remoto. Aunque llama poderosamente la atención, ya que sus dimensiones son bastante similares a las de las habituales, a pesar de la diferencia de peso.

Su casquillo puede ser uno de sus mayores handicaps. El E27 es un casquillo grande, por lo que no se garantiza su uso en la totalidad de conexiones del hogar, sea en lámparas o en otros lugares.

Por suerte, hay adaptadores a la venta que permiten su acople para poder utilizar estas luces en otro tipo de casquillos. No obstante, hay que tener cuidado, ya que no se garantiza que funcionen igual de bien.

Volviendo a la compatibilidad con asistentes virtuales, conviene remarcar también que el soporte no es nativo y que, por tanto, hay que pasar previamente por todo un proceso de instalación y configuración para ponerlo todo a punto de cara a su correcta utilización en el hogar.

Si quieres usar estas bombillas smart, no vas a librarte de un proceso de instalación inicial, del que vamos a hablar mejor en el siguiente apartado.

Instalación inicial, ¿fácil o difícil?

Dado que hablamos de un dispositivo smart y, por tanto, de algo pensado para tener un uso que vaya mucho más allá del tradicional binomio on/off, estas bombillas inteligentes requieren pasar por todo un proceso de instalación y configuración inicial.

Aquí es donde podemos encontrar la primera pega de esta solución, y es que son muchos pasos los que hay que dar, y algunos posiblemente bastante confusos para los menos habituales.

Esta primera barrera inicial es algo que dificulta el acceso a los consumidores menos experimentados en este terreno.

Quienes ya hayan dado sus primeros pasos en el mundo de la domótica, o simplemente estén habituados a manejar instalaciones de software o configuraciones de aplicaciones, pueden no tener problemas. Sin embargo, los menos expertos lo van a tener complicado. Ahora vamos a explicar por qué.

Lo primero a dejar claro es que, además de colocar las bombillas que se deseen utilizar en los lugares en los que se quieran usar, también hay que colocar la base en alguna toma de corriente y, al mismo tiempo, al router Wi-Fi que tengamos en el hogar para facilitar la conexión inalámbrica.

Sin esto, será imposible manejar ninguna de estas bombillas, o de otros dispositivos de Philips que sean compatibles.

Si bien este aparato es muy interesante para la creación de escenas y otros aspectos que trataremos más adelante, ya es un factor adicional a un proceso de instalación que debería ser sencillo.

No solo necesita estar alimentado, sino que también debe conectarse a la red del hogar para facilitar el funcionamiento del conjunto de luces. Pero dejémoslo a un lado, sigamos con la instalación.

Tras hacer esto, hay que registrarse en el sistema de Philips. Lo primero es descargar la aplicación Philips Hue en el teléfono móvil, disponible tanto para dispositivos Android como iOS, y por supuesto instalarla.

Cuando este proceso termine, hay que abrirla, como es lógico, y realizar el registro de usuario con los datos que correspondan. Esto último es algo bastante frecuente en internet, pero es otro añadido más a todo el proceso para preparar las bombillas.

Ahora tienes que configurar tu vivienda dándola de alta en el sistema de la compañía, usar una serie de códigos y, por supuesto, dejar los interruptores siempre encendidos. Si no haces esto, no podrás manipular y usar tus bombillas de ninguna de las maneras.

No importa que vayan a estar apagadas, el interruptor tiene que estar en posición de encendido para que la corriente eléctrica llegue a ellas.

Hecho todo esto, se ha completado el proceso de instalación. Como decíamos, la necesidad de pasar por un registro, de tener que conectar un aparato adicional y el hecho de dar de alta un perfil de vivienda es algo bastante laborioso y requiere de bastante tiempo.

No resulta intuitivo para el consumidor menos acostumbrado, obligando a seguir las instrucciones a rajatabla y, probablemente, a repetir más de un paso por confusión.

Sin embargo, lo mejor de todo esto es que, una vez completado el procedimiento, no hay que repetirlo nunca más, salvo que haya un cambio de red inalámbrica o una mudanza. Es a partir de ahora cuando se comienza a sacar partido de las bombillas Philips Hue, y te aseguramos que son algo que vale la pena.

¿Cómo se usan las bombillas Philips Hue?

Tras el laborioso proceso de preparación, es el momento de sacar partido a estas bombillas inteligentes, y aquí es donde podemos decir que la propuesta de Philips Hue es bastante remarcable.

El cúmulo de funciones, de opciones y de facilidades para interactuar es enorme, de hecho, lo intuitivo de cada proceso es algo que resulta bastante llamativo si lo comparamos con todo lo relacionado con la instalación.

Lo primero que debemos aclarar en este apartado es que puedes tanto usar la aplicación para teléfonos móviles y tablets como también dispositivos como Amazon Echo a través de Alexa, Google Home con su asistente o Siri.

La firma dispone de skills y de aplicaciones dedicadas también a estos aparatos para que, en caso de desearlo, se pueda interactuar a través de comandos de voz. Sí, puedes decir cosas como “Siri, enciende las luces de la cocina en tono rojo”, y que suceda.

Lo mejor de esta combinación entre aplicación y posibilidades es que hay muchas cosas con las que experimentar.

Si bien se hace necesaria cierta mejora en la app para ofrecer más opciones de personalización, no podemos negar que la interacción es fácil, y que hay bastantes opciones disponibles de primera mano.

Además, puedes usar otras apps de sistemas operativos, como por ejemplo Casa, de iOS, para utilizar las Philips Hue.

Configurar colores, buscar mayor calidez o frialdad con la iluminación, programar encendidos y apagados en tramos horarios distintos o incluso configurar escenas para el hogar es posible a través de la aplicación nativa. Puedes, por ejemplo, preparar las luces para las noches de cine en casa, o configurarlas para las sesiones de lectura que desees tener en tardes de poca luz solar.

Lo mejor de esto, que es la configuración de escenas, es que también puede complementarse con otros dispositivos inteligentes. De este modo, las bombillas Philips Hue se sincronizan con otros aparatos como persianas automáticas o incluso termostatos inteligentes para activarse mientras estás de vuelta del trabajo y, al llegar, tener un clima agradable y cálido en días invernales, o viceversa en caso del verano.

Esa versatilidad es de lo más interesante de esta aplicación y estas bombillas, algo que, como decíamos antes, se puede configurar con tan solo hacer un par de ajustes en la aplicación.

Su uso es fácil y sencillo, como también bastante bueno incluso cuando estás fuera de casa y no tienes conexión Wi-Fi. ¿Te preocupa estar de viaje y que no se vea movimiento en casa? Puedes encender y apagar las luces a distancia, sin importar dónde estés.

Centrándonos ya en los pequeños detalles de uso, hay que tener en cuenta que su encendido es gradual, pero no por ello lento. La iluminación al encender se realiza de forma progresiva y silenciosa, dejando en el olvido ese pequeño chasquido que suele haber con otras bombillas inteligentes.

Philips Hue - Valoración final

Teniendo en cuenta todo el panorama domótico del mercado y su constante evolución, es difícil no alabar la propuesta de Philips Hue. Estas bombillas inteligentes pelean por ofrecer algo de calidad y distintivo, contando con un diseño a medio caballo entre lo tradicional y la modernidad de su concepto.

Puede que su proceso de instalación resulte complicado para las personas menos experimentadas, y puede que el precio del kit inicial, superior a los 100 €, espante a más de uno.

Sin embargo, la experiencia de uso es totalmente satisfactoria, haciendo que se note con rapidez el porqué de su política de precio y de su fama.

No es algo recomendable para el que jamás ha tratado la domótica en el hogar, aunque los más aventureros pueden comenzar experimentando con este modelo.

Es fácil de utilizar, gracias tanto a lo intuitivo de su aplicación como a la compatibilidad con otras herramientas pensadas para la comodidad en el hogar; muy versátil, sobre todo por esa sinergia con otros elementos smart; y, por supuesto, altamente recomendable.

Si quieres disfrutar de una iluminación distinta y repleta de ventajas, no podemos hacer más que recomendarte las bombillas Philips Hue. Cuando las pruebas y sabes usarlas, ya no hay vuelta atrás.