Philips Hue Iris vs Hue Bloom

¿En qué se parecen?, ¿en qué se diferencian? Un cara a cara para ver cuál es mejor.

Que Philips quiera adentrarse en el terreno de la domótica no es nada sorprendente. Una firma ligada durante tantos años a la iluminación y los electrodomésticos, en el ámbito doméstico, no iba a perderse la oportunidad de hacer de los hogares lugares mucho más cómodos y, en definitiva mejores.

La casa holandesa se ha adentrado tanto en este terreno que ha lanzado un enorme catálogo de bombillas inteligentes bajo el sello Philips Hue. Así, nos encontramos frente a dos propuestas que se antojan bastante parecidas y, al mismo tiempo, diferentes: Philips Hue Iris y Philips Hue Bloom. Algo que, de entrada, pone las cosas bastante difíciles a los más indecisos.

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¿Cuál es mejor de las dos? Si tienes dudas y quieres conocer cada modelo antes de decidirte, deja que te ilustremos. Vamos a hacer una comparativa directa entre la bombilla smart Hue Iris y la Hue Bloom para sacar a la luz no solo las diferencias, sino también los parecidos que hay entre ambas, además de sus posibles usos. Sigue leyendo y podrás saberlo todo sobre las dos.

Comparando Philips Hue Iris vs Hue Bloom

Philips Hue Iris y Philips Hue Bloom son dos tipos de bombilla inteligente notablemente distintos a simple vista. Desde la forma que tienen hasta el uso al que están orientadas hacen que hablemos de productos pensados para situaciones diferentes; pero, a partir de este punto, vamos a profundizar en el asunto para conocer tanto qué las diferencia como qué las une.

Puede que sus precios, formas y demás nos lleven a pensar en ellas como algo totalmente dispar, pero también tienen puntos en común a tener muy en cuenta.

Diferencias

Hay aspectos que se contemplan a simple vista, y las dimensiones que diferencian a ambas bombillas son algo que se ve en primera instancia. La bombilla smart Philips Hue Bloom es más pequeña que el modelo Iris en todas y cada una de sus dimensiones.

Así, vemos que las medidas de la Bloom son de 13 x 10,1 x 12,6 centímetros. En cambio, las de Hue Iris ascienden a los 16,5 x 22 x 15 cm.

Por supuesto, esto es algo que afecta a la forma también, pudiendo comprobar cómo la Bloom es mucho más fina que la Iris. Ambas tienen una parte ovalada, pero esta es mucho más pronunciada en el caso de la más grande, con una diferencia realmente notable.

Colocando una bombilla al lado de la otra y poniéndolas en marcha, hay una diferencia abismal entre ambas en lo que respecta a intensidad de luz y brillo.

Teniendo en cuenta que la Philips Hue Iris alcanza los 210 lm de intensidad lumínica, mientras que la bombilla Hue Bloom se queda casi a la mitad, con 120 lm; como también que esta última tiene bombillas de 8 W mientras que Iris llega a los 10 W, tenemos un resultado que, evidentemente, se decanta siempre hacia el modelo Iris en lo que a intensidad de luz se refiere.

A tenor de todo lo visto, el modelo Philips Hue Iris consigue una mayor iluminación en cualquier lugar, pero también es más grande.

Si lo que se busca es una luz para colocar en un espacio reducido, no es la opción más indicada; pero, si lo que se desea es algo que arroje luz, sin importar las dimensiones, es una opción a tener en cuenta por encima del modelo Hue Bloom.

El modelo Bloom tiene una mayor utilidad si lo que se busca es algo pensado para conseguir una mejor ambientación en lugar de para iluminar con fuerza. Por contra, en caso de querer algo pensado para ganar en iluminación más que para ambiente, entonces hay que decantarse por el modelo Iris, sin duda.

Similitudes

Visto en qué se diferencian, ahora toca mirar al otro lado del prisma para ver en qué se parecen ambos modelos. Partiendo de la idea de que ambas son bombillas inteligentes, ya podemos trazar una clara relación entre ambas, aparte de la idea de que iluminan, y es que están pensadas para ofrecer una enorme gama de colores y para integrarse en la vivienda como un elemento más de la domótica.

Lo primero que debemos señalar es que es absolutamente necesario disponer del puente Philips Hue Bridge si se quiere un control total sobre estos dispositivos.

En caso de no tenerlo, no se podrá sacar partido de todas esas funciones ligadas al control desde el teléfono móvil a través de la app, la programación de escenas, los horarios de luces, los patrones o incluso el uso de asistentes como Alexa o Siri para poder dar órdenes con las que interactuar con las bombillas. El puente es indispensable.

Además de esto, y como ocurre con el uso compartido de la tecnología Zigbee (que a su vez permite la compatibilidad nativa con determinados altavoces inteligentes), ambos dispositivos son capaces de arrojar colores dentro de un espectro de 16 millones.

Esa variedad cromática es la misma para los dos, como también la posibilidad de escoger a través de las pulsaciones del botón que hay disponible en su parte posterior.

También es importante señalar que, cualquiera que explore opciones, se puede encontrar dos versiones de cada una de estas bombillas.

La segunda generación de ambas apuesta más por las líneas rectas, y por un precio más elevado, y también incorpora una función especial como parte de la iniciativa Philips Entertainment.

Esta permite sincronizar las luces con películas o música, de forma que acompañen a la acción y consigan crear una atmósfera mucho más envolvente e inmersiva.

Viendo todo esto, cabía esperar que nos topáramos con un proceso de configuración e instalación similar. Y así es, utilizar estas bombillas smart a través de una app como Philips Hue implica, además de establecer conexión previamente con el puente, el Hue Bridge, crear una cuenta de usuario en el sistema online de la compañía e iniciar sesión.

A partir de ahí, tienes a tu total disposición una aplicación que permite manipular por completo estos dispositivos y sincronizarlos con otros para introducir un poco más la domótica en el hogar.

Uso en el hogar

Dado que hablamos de bombillas inteligentes, conviene ver hasta qué punto son capaces de ofrecer algo distinto a las tradicionales.

Vamos a hablar de las dos en conjunto porque, en este campo, son capaces de realizar las mismas tareas, siempre y cuando se tengan en cuenta las posibilidades y limitaciones de cada una tanto en tamaño como en intensidad de luz.

Una de las grandes ventajas de las bombillas smart, tal y como ya mencionábamos, es su compatibilidad total con el Asistente de Google, el HomeKit de Apple o incluso con Alexa de Amazon.

Gracias a esta capa de software, se puede interactuar tanto con Hue Iris como con Hue Bloom usando comandos de voz, permitiendo a su vez establecer patrones de comportamiento que se pueden ampliar si se utilizan determinados periféricos.

De hecho, es posible hacer que funcionen hasta mediante sensores de movimiento. En este caso, hay que adentrarse un poco más en el terreno de la programación y el uso de cámaras de seguridad, o incluso en algo más sencillo como es Arduino.

También pueden utilizarse para acompañar a las sesiones de videojuego o de cine gracias a propuestas como la de Razer, que cuenta con un software pensado para la conexión con las bombillas para su configuración.

Desde la interacción remota hasta la programación para construir escenas interactuando con persianas o puertas. En ambos casos, hablamos de dos bombillas inteligentes muy versátiles y capaces, a pesar de las diferencias lumínicas que las separan y, por supuesto, del precio que marca también la distancia entre ambas.

Veredicto - ¿Cuál es mejor?

Repasado lo parecido y lo diferente, amén de los posibles usos, llega el momento de dar un veredicto. Decir que Philips Hue Iris es mejor que Philips Hue Bloom, o decir lo contrario, sería establecer algo bastante parcial y, por lo tanto, erróneo.

La realidad es que estamos ante dos productos que son igualmente buenos, siempre y cuando se les sepa dar el uso que les corresponda.

Decíamos antes que la luz ambiental es algo que encaja mejor con Bloom, mientras que la mayor intensidad de Iris le permite dar más iluminación a cualquier habitación en la que se encuentre.

Partiendo de esta idea, puede haber quienes piensen que pagar 53,98 euros por la primera es un precio que compensa los 69,98 de la segunda. Hay una diferencia muy grande, y lo cierto es que, en el terreno práctico, puede no ser algo que realmente lo valga.

Con similitudes tan obvias como las diferencias, consideramos que hay alternativas que pueden ser más interesantes, sobre todo si pensamos en el producto más caro.

El precio de Hue Bloom sí es algo más ajustado al tipo de luz del que estamos hablando, pero Hue Iris tiene una cifra demasiado alta para lo que puede llegar a ofrecer.