La startup MANNA emprende el vuelo hacia el reparto con drones

Imagínate un drone preparado para recoger y entregar un paquete en Silicon Valley, volando por el cielo por supuesto. Esta escena que parece sacada de una película de ciencia ficción está cada día más cerca gracias a la startup MANNA.

MANNA Robotics ha anunciado la semana pasada el lanzamiento de un sistema de reparto con drones. El proyecto comenzó hace cinco años, cuando el actual CEO de MANNA, Eric Smalls, previó un nuevo plan de entrega robótica que integraría varias tecnologías en un solo sistema.

En aquel momento ya se expuso que su objetivo era construir y programar un drone, crear un sistema de carga y entrega útil, y desarrollar una aplicación para el usuario que le permita rastrear y confirmar su entrega. Y si la idea triunfaba, construirían un enjambre entero de drones para poder expandirlos a muchas más aplicaciones.

Con esta idea en la mano, Smalls recaudó 400,000 dólares como financiación y ahora está buscando la próxima ronda a través de una oferta inicial de financiamiento colectivo como startup.

Utilizando la tecnología DJI y Skysense UAV, entre otras, el sistema de MANNA proporcionará entregas instantáneas a través de drones de carga a clientes en Silicon Valley y, finalmente, en todo el mundo, según la compañía.

La tecnología central de MANA, Skyways, está creando un sistema de Gestión de Tráfico no Tripulado, integrando para ello aplicaciones ya existentes, como la de fotografía aérea Candid; Zoom, una plataforma de carreras en 4-D; así como dos aplicaciones topográficas: Inspector (seguridad pública) y Blossom (agricultura).

Smalls también está desarrollando una moneda basada en una cadena de bloques (también llamada MANNA) a la que llama Sello Postal Universal.

La idea es utilizar MANNA para facilitar las transacciones en una red de distribución descentralizada, y resolver así el problema de las entregas comerciales a gran escala.

MANNA proporciona un único protocolo unificador para el envío y recepción de correo físico, a diferencia del correo electrónico, que generalmente requiere múltiples protocolos para completar una transacción.

Además, MANNA puede utilizarse para permitir entregas seguras sin necesidad de que las partes se revelen mutuamente su ubicación.

Debido a que el dron proporciona un aseguramiento descentralizado a través de contratos inteligentes y llaves digitales, este sistema permite a los usuarios realizar transacciones de formas nuevas y emocionantes.

Por ejemplo, en mercados P2P como Craigslist y Openbazaar, el proceso lógico anterior proporciona intercambios fiables a un coste menor y a través de distancias más largas.

Por otro lado, en mercados como Amazon y eBay, este sistema aumenta la eficiencia con entregas más rápidas y costos más bajos para el consumidor, lo que permite nuevas posibilidades como un mercado "pruébame" y escaparates virtuales, a la vez que reduce los altos costes de devolución de un artículo.

Mientras tanto, en la otra parte del mundo, JD.com ya reparte con aviones no tripulados en 100 aldeas en la China rural con una flota de 40 drones. Zhangwei actualmente recibe un par de paquetes cada día, cada caja contiene varios paquetes comprados a través de la aplicación de compras de JD.

Gracias a los drones de JD, que funcionan de forma autónoma sin guía humana, pero que son controlados a distancia, los aldeanos de Zhangwei pueden esperar su entrega el mismo día en que realizan un pedido, como los compradores urbanos de Pekín, Nueva York o Londres.

Los aspectos prácticos de la entrega con drones ¿sólo tienen sentido en entornos rurales? Volar en entornos urbanos caóticos es demasiado difícil para la tecnología de drones existente, pero eso está a punto de cambiar si la startup MANNA emprende vuelo.