El replicante

Robótica y tecnología

La guerra de los asistentes virtuales

Todos conocemos a Siri, el asistente virtual con el que Apple comenzó una revolución tecnológica. Tu le preguntas a Siri cualquier cosa, y el te contesta, la mayoría de las veces acertadamente. ¿Que quieres saber el tiempo que va a hacer el fin de semana? Pues sólo tienes que preguntárselo.

Poco después de que esta característica fue lanzada, las demás compañías tecnológicas grandes saltaron al carro y comenzaron a trabajar en sus propios asistentes digitales controlados por la propia voz.

La guerra de los asistentes virtuales

Pero como hemos visto en el pasado en determinadas áreas como la calidad de la pantalla de los móviles, Apple no siempre va en cabeza cuando debuta su nueva y emocionante tecnología.

Tal es el caso de Siri, que se ha quedado detrás de sus rivales, incluso antes de que Google presentase su asistente esta semana en el Google I/O 2016.

Puede que Siri ya no sea el alfa de la manada, pero estamos seguros de que todavía tiene algunos trucos bajo su manga. Si tienes un iPhone y dispones de tiempo, resulta que puedes crear una sistema para automatizar ciertas tareas de casa.

Nos referimos no sólo encender y a apagar las luces de las lámparas, aunque su configuración sin duda puede manejar esa simple tarea; más bien estamos hablando de la automatización de un montón de tareas, todas controladas por Siri.

De esta manera, con una plataforma con un Raspberry Pi (un ordenador de placa simple), un software llamado openHAB, y con Siri actuando como controlador, podemos decirle comandos simples para accionar una amplia gama de tareas que realizará inmediatamente.

Por ejemplo, hacer que al decirle "buenos días" se encienda las luces de la cocina y que empiece a preparar una taza de café. O que al decirle "prepara una fiesta" el sólo atenúe las luces, encienda el reproductor de música y active las bombillas LED de colores para que vaya rotando por todo el espectro de colores completo.

Así que si quieres tener no únicamente un asistente virtual, sino uno que pueda hacer tareas caseras por ti, con un pequeño ordenador, un software y unos pequeños comandos, podrás dejar que Siri cree enlaces a cientos de dispositivos inteligentes de la casa y que tenga el control sobre ellos.

Ahora Siri podrá enviar comandos a la Pi, que a su vez controlaran tu música, tus luces, e incluso tu cafetera para que nunca tengas que volver a hacer café nunca más. Ocala que estas funciones se expandan a tareas más complejas, como lavar los platos, hacer la colada o pasar el aspirador.