El replicante

Robótica y tecnología

El futuro y la robótica

El fin de semana pasado asistí a un congreso de robótica, en el cual nos enseñaron las últimas novedades en este campo. Además del conferenciante, estaban en el escenario dos robots, Pepper y Cozmo, dos de los más modernos robots que hay actualmente en el mercado.

Se ha hablado y se está hablando mucho del futuro, de si los robots ocuparán nuestro lugar y nos quitarán el trabajo. Creo que no hay ninguna duda acerca de ello. La robótica no es una moda pasajera, es algo que va a llegar para quedarse, y no lo podemos evitar.

El futuro y la robótica

Las máquinas van a estar para ayudarnos, para hacernos la vida mucho más fácil, y los primeros trabajos que se van a robotizar son los sucios, los peligrosos y los pesados, o lo que es lo mismo, los que nadie quiere hacer.

Se dice que todos los trabajos pueden ser reemplazados, menos los creativos. Pues también en eso nos equivocamos. El último cuadro de Rembrandt lo ha pintado un robot y está valorado en 53 millones de euros.

Sí, un robot ha estado visualizando toda la obra del pintor, y gracias a la inteligencia artificial ha pintado una obra que expertos han valorado (sin saber que ha sido pintado por un robot) en 53 millones de euros. ¿Que no podían hacer que?

No queda más que aceptarlo y ponerse a trabajar en ello cuanto antes. Cuanto antes sepamos cómo se manejan y cómo funcionan, antes nos pondremos las pilas.

Ya hay ejemplos de robotización en las empresas, por ejemplo, una empresa asiática que tenía 250 trabajadores, ha sustituido a 190 por máquinas, y el resultado ha sido un 250% aumento de la producción y un 80% menos defectos.

Los datos hablan por si solos, y no es posible que un humano compita con una máquina, y sino que se lo digan a Kaspárov.

Pero los robots no se limitarán a máquinas que hacen un trabajo repetitivo. Cada vez se humaniza más a los robots, se les dota de detalles que les hacen parecer humanos, e incluso se les recubre con un material que parece piel.

El grado de humanización será tan alto en el futuro, que habrá miles de conflictos éticos, como por ejemplo el sexo con robots.

Los robots también estarán ahí para cuidarnos, para protegernos, y para curarnos. ¿Por qué resistirnos a ellos?

¿Qué debemos hacer? Dejar de resistirnos y unirnos a ellos. Tenemos que estar preparados para trabajos que aún no existen, con herramientas que aún no se han desarrollado, para resolver problemas que aún no se han presentado. Aunque parece desolador, el futuro es excitante.